La Costa Brava

Es el nombre que identifica la zona costera noreste de Catalunya, que comienza en Blanes y se extiende 214 kilómetros hasta la frontera con Francia, en Portbou. Pertenece a la provincia de Girona, dentro del litoral Español.

Esta ubicación geográfica ha sido históricamente una zona de paso y asentamiento para numerosos pueblos y culturas, la puerta de entrada a la península desde la Europa mediterránea. La gran cantidad de restos arqueológicos históricos que encontramos en la zona son testimonio de este hecho.

Encontramos restos megalíticos con más de 5.000 años de antigüedad, ciudades Griegas y Romanas como el yacimiento de Ampurias y restos de los primeros pueblos Íberos e Indigetes como la ciudad Íbera de Ullastret, todos ellos visitables hoy en día.

Además de la importancia histórica de la zona, la Costa Brava es también reconocida como una región de altísima importancia natural, dónde más del 30% del territorio Gerundese está protegido como territorio de interés natural.

El Parque Natural de Cap de Creus, el Parque Natural del Montgrí y la Reserva Marina de las Islas Medas, o los “Aiguamolls” (marismas) del Empordà son algunos de estos parajes de exuberante naturaleza.

Estos hechos, han desarrollado la zona de la Costa Brava como un paraje de gran riqueza cultural expresada a través de las fiestas regionales, la gastronomía, el amor y cuidado por la naturaleza y el patrimonio histórico heredado. ¿Vas a perdértelo?

La Costa Brava es una zona de 214 kilómetros del litoral noreste de Catalunya.

Un enclave históricamente estratégico fronterizo con Francia que ha visto el nacer y morir de cientos de pueblos y razas diferentes, hecho que lo ha convertido en una zona privilegiada rica en naturaleza gracias a sus Parques Naturales y Reservas Marinas mundialmente aclamados, y con una exuberante cultura social, gastronómica e histórica que descubrir en sus gentes y parajes de ensueño.

De Portbou a Cadaqués

Portbou – Colera – Llançà – Port de la Selva – Cadaqués

Es la zona más septentrional y que delimita con Francia. Repleta de calas inhóspitas y prácticamente desiertas, con rocas negruzcas y bajos sobresaliendo del mar en un paraje peinado por la Tramontana, que finaliza en la cara norte del Parque Natural del Cabo de Creus.

Pueblos como Port de La Selva o Cadaqués ofrecen vistas bellísimas desde el mar como entre sus callejuelas y casitas blancas de los antiguos pescadores que los habitaban.

De Cadaqués a Roses

Cadaqués – Cap de Creus – Roses

La cara sur del Cabo de Creus se abre dando cobijo a la bahía de Roses. En esta parte del Parque Natural, encontramos calas anchas y protegidas de la temida Tramontana, abiertas al sur.

Encontraremos buenos fondeaderos de arenas y rocas, donde contemplar los imponentes acantilados repletos de pinos, además de poder disfrutar de las puestas de sol y el amanecer en el extremo más al éste de la Península Ibérica.

De Roses a l’Escala

Roses – Castelló d’Empuries – Sant Pere Pescador – l’Escala

Esta gran bahía de arena ofrece pocos recursos a las embarcaciones puesto que su basto tamaño la expone a la cambiante climatología, sin embargo, sus importantes poblaciones cercanas como la ciudad de Roses, Sant Pere Pescador, Empuires o l’Escala, ofrecen todas las actividades que uno pueda desear, ya sean: visitar las runias greco-romanas de Empuries, comer un buen arroz en Roses, hacer kite-surf en Sant Pere Pescador o ir a l’Escala a por sus famosas anchoas.

De l’Escala a Begur

l’Escala – l’Estartit (Torroella de Montgrí) – Pals – Begur

Es una zona perfecta para la navegación costera y el disfrute del mar que representa el ideal de esta costa. Con calas protegidas de norte y sur desde l’Escala hasta la Reserva Marina de las Islas Medas, la bahía de Pals y la Reserva Marina de Ses Negres, en Begur.

Fondos rocosos en las calas y de fina arena en la bahía, contemplaremos la posidonia y los peces en las Islas Medas y disfrutaremos del paisaje típico del lugar, donde los pinos crecen sobre las rocas hasta la misma orilla del mar.

De Begur a Palamós

Begur – Palafrugell – Mont-Ras – Tamariu – Llafranch – Palamós

Aquí la costa vuelve a cambiar para teñirse de colores rojizos, bien protegida de la Tramontana, una vez pasamos el cabo de Begur quedamos a merced de los vientos del sur.

Aquí encontraremos calas y rincones de aguas transparentes y de gran belleza paisajística, como las emblemáticas Aiguafreda, o la playa y el pueblo de Tamariu.

De Palamós a Blanes

Palamós – Platja d’Aro – Sant Feliu de Guixols – Tossa de Mar – Lloret – Blanes

Esta zona empieza a ser más poblada y encontramos pueblos costeros mayores mientras nos vamos acercando a Barcelona. Las calitas de roca dejan paso a playas y bahías mayores, que hacen el disfrute de las poblaciones cercanas como Palamós, Sant Feliu, Platja d’Aro, Lloret o Blanes.

Es un entorno diferente, con un entorno más urbanita, cuenta con las ventajas de una amplia oferta de ocio, restauración y sociabilización más desarrolladas de la costa.